
DESCRIPCIÓN
Las Torrijas son un dulce de gran popularidad en toda la Comunidad, siendo muy frecuente su elaboración casera. Por esta última razón, el aspecto que adoptan es variable dependiendo fundamentalmente del pan que sé utilize en su elaboración y del grosor que se las quiera dar. Su coloración por lo general es bastante oscura como resultado de la fritura y la incorporación de miel y canela. Tienen una consistencia suave, tierna y cremosa aunque los bordes pueden resultar algo duros, propio de la corteza de pan. Su olor y sabor son agradables gracias a una buena combinación de ingredientes.
HISTORIA Y DISTRIBUCIÓN ESPACIAL
Este tradicional postre puede encontrarse en otros países con diferentes nombres y diversidad de variantes. En España las Torrijas son un dulce de gran antigüedad. Probablemente el origen de las Torrijas se deba al interés conventual del aprovechamiento de sobras, en este caso, del pan duro.
SISTEMAS DE PRODUCCIÓN Y ELABORACIÓN Y TIPOS DE PRESENTACIÓN
Actualmente en España existen muchas variedades, dependiendo del lugar de procedencia. Esto es debido en gran parte a la diversidad de tipos de panes existentes en el mercado: entre ellos se halla el llamado "pan gallofa", muy esponjoso y especial para hacer Torrijas.
El método de preparación depende del tipo de pan utilizado y de la culinaria de la región. Así pues, se pueden encontrar bañadas en leche aromatizada como es el caso de Castilla y León, en vino al estilo andaluz, en almíbar, incluso como lo realizan los donostiarras, con crema pastelera. Como receta tipo se podría seguir el siguiente proceso de elaboración en el que se incorporan:
Para unas 4 personas:
- 120 g de hogaza seca
- 50 g de azúcar
- 1 cucharadita de canela en polvo
- ½ l de leche
- Harina y huevo batido para rebozar
- ½ l de aceite de oliva para freír
Se corta el pan en rebanadas de 2 a 3 cm de espesor y se colocan ordenadamente sobre la superficie de una fuente honda. En un cazo se calienta la leche con el azúcar y la canela a fuego medio para, llevar a ebullición durante 1 minuto. Retirarla del fuego y dejarla enfriar hasta que esté templada. Rociar las rebanadas de pan con la leche templada dejándolas inmersas en ella durante 1 hora, hasta que se empapen bien. A continuación, batir los huevos y calentar el aceite de oliva en la sartén. Después, utilizando la espumadera, ir tomando las rebanadas de pan de la fuente y, después de rebozarlas en harina y huevo, freírlas en aceite caliente, hasta que se doren uniformemente por ambos lados, durante 1 minuto. Sacar las de la sartén, escurridas y colocarlas en una bandeja. Finalmente, espolvorear con canela o azúcar al gusto personal.
Al ser un dulce principalmente casero, el aspecto de estos dulces es muy variable. Pero también se han encontrado en pastelerías, donde se venden por piezas y sin ningún tipo de envoltorio.
ASPECTOS ECONÓMICOS
Las Torrijas son típicas de toda Castilla y León. Se pueden encontrar en todas sus provincias, tanto en tiendas de la capital como de la provincia, aunque resulta más tradicional su elaboración casera.
CUALIDADES DEL PRODUCTO
Las Torrijas son un dulce con un contenido graso y proteico relativamente bajo, por lo que su contenido calórico no es muy elevado tampoco. Su período de conservación, en sitio fresco, se limita a unos 2 o 3 días, ya que pasado este tiempo, se ven alteradas sus propiedades organolépticas. Por otra parte su alto contenido en humedad hace que este producto tenga alto riesgo de proliferación de mohos.
Es un producto que no llama mucho la atención por su aspecto, pero por lo general tiene una buena aceptación. Destaca principalmente por su textura y se consumen como postre o aperitivo entre horas.
FORTALEZAS, DEBILIDADES Y OPORTUNIDADES
Su principal fortaleza es su gran popularidad y elaboración casera. Se considera un postre eminentemente casero, que aunque puede encontrarse en diversas pastelerías, su forma de elaboración y venta varía en función del productor.