
DESCRIPCIÓN
Los Lagartos son unas figuritas muy originales que, como su nombre indica, tienen forma de lagarto, conformada en moldes durante la cocción. Tienen un aspecto realmente atractivo. Color dorado y superficie uniforme. De masa abizcochada, tierna y bastante compacta. Destaca, además de su apariencia, su aroma y sabor a mantequilla, que resulta exquisito. Sus medidas aproximadas son de 15 cm de largo, 4 cm de ancho y 2,5 cm de grosor.
Su peso ronda los 30 g/ud.
HISTORIA Y DISTRIBUCIÓN ESPACIAL
Hace veinticinco años, por una conmemoración de la Colegiata de Berlanga de Duero, un pastelero de la localidad creó un dulce al que dio forma de lagarto. Este pretende ser la reproducción, en miniatura, de un caimán de más de dos metros de largo, que pende colgado de uno de los muros de la Colegiata desde hace quinientos años. Fue traído desde las Islas Galápago por su descubridor. Fray Tomás de Berlanga, obispo de Panamá a comienzos del siglo XVI, para mostrar a sus paisanos uno de los "monstruos pacíficos y apáticos" que le maravillaron en sus exploraciones. Al de la Colegiata se le llama vulgarmente lagarto, aunque también se le conoce por cocodrilo, caimán, ardacho ó regarto y aparece desde el 23 de abril de 1999 en un monumento junto a su descubridor en la plaza de Berlanga. La Ruta Quetzal de 1999, dirigida por Miguel de la Cuadra Salcedo, partió de esta localidad como conmemoración por el quinto centenario del descubrimiento de las islas. Este producto artesano se ha convertido en un símbolo histórico de su pueblo.
SISTEMAS DE PRODUCCIÓN Y ELABORACIÓN Y TIPOS DE PRESENTACIÓN
Los Lagartos de Fray Tomás siguen un proceso de elaboración industrial y la fórmula de su elaboración continúa siendo un secreto muy bien guardado de generación en generación. Su sabor y textura particulares, se logran con la mezcla adecuada de mantequilla de Soria, harina, huevos, azúcar, margarina y esencia de vainilla.
Se mezclan todos los ingredientes juntos para formar una pasta semi-líquida. Se bate esta pasta hasta que queda fina, y se pone en unos moldes alargados, con forma de lagarto. Se meten en el horno y se mantienen a una temperatura media (aproximadamente 170 °C) hasta que cojan un color dorado. Se sacan y una vez fríos se pueden desmoldar y envasar dentro de bandejas plásticas.
Presentado en cajas de cartón de diez unidades, con envuelta plástica. Todos los lagartos tienen idénticas dimensiones. Vienen dentro de dos bandejas conformadas, con cinco moldes individuales que les protegen para que no se rompan las partes más finas.
ASPECTOS ECONÓMICOS
Se pueden encontrar exclusivamente en Berlanga de Duero. Esta villa con pasado romano, en la que cohabitaron cristianos, musulmanes y judíos, es la cabecera de la amplia comarca Soriana de Tierra de Berlanga y fue declarada conjunto histórico-artístico en 1981 por el realce de sus monumentos y el carácter de todo su trazado urbano.
Se elaboran durante todo el año.
CUALIDADES
Los Lagartos de Fray Tomás tienen un porcentaje de grasa, proteína e hidratos de carbono, considerables. La mantequilla, que en Soria tiene tanta fama, aporta la mayor parte de la materia grasa y proporciona un sabor delicioso a este producto. Contienen poca humedad y su contenido en proteína es algo superior a la media de este tipo de productos. Es un producto muy energético, por lo que se debe tomar de forma moderada. Envasados pueden conservarse durante cinco ó seis meses a temperatura ambiente, ya que es una masa cocida y su contenido de humedad es bajo.
Los Lagartos de Fray Tomás cuentan con gran popularidad y aceptación. Puede decirse que son muy originales y su sabor a mantequilla resulta delicioso. Destaca principalmente por el atractivo de su forma.
Son apetecibles a cualquier hora, bien como postre o aperitivo y con el café.
FORTALEZAS, DEBILIDADES Y OPORTUNIDADES
Los Lagartos de Fray Tomás son un dulce cuya fama se está reconociendo cada vez más en Soria. Se elaboran solamente en una pastelería en Berlanga de Duero y se comercializan en este pueblo y en alguna tienda de la capital Soriana. Tienen una presentación muy cuidada y es realmente adecuada para que se comercialicen en otras zonas. No existe interés por obtener una Denominación de calidad porque esto supondría descubrir el secreto de su elaboración, pero sí en la obtención de una Marca de Garantía para este producto de excelente calidad.